
Desde que he llegado a Oslo, mi novia para favorecer mi integración , pretende que haga amistad con los novios de sus amigas. La verdad es que casi todos son Noruegos y me suelen caer bien, pero es difícil llegar a ser realmente amigos y tener confianza, aunque estoy seguro de que sería lo mismo si ellos vinieran a España. Uno de los más majetes es Clayt, que es de Trinidad y Tobago. El Sábado me llamó para tomar en su casa unas copas de un ron que había traído de su país . Mi novia enseguida me animó. Al rato aparecieron dos amiguetes suyos de República Dominicana, que cumplían todos los tópicos de caribeños, simpáticos y fiesteros. Nos estuvimos comunicando en inglés y en español (en Tobago se habla inglés), y no paré de reírme en toda la noche. Los cuatro estamos emparejados con Noruegas y fue muy divertido escuchar las experiencias de los demás y lo que opinaban de Noruega y de las Noruegas. Todos estaban muy contentos de estar aquí. Para Clayt que ha vivido en Miami, y más recientemente en Londres, no parece ningún problema el frío invierno.
Después de medianoche y ya tarde, me llevaron a un bar de salsa, el Lipp, donde se nos unió Miguel, un local bastante grande, cerca del Teatro Nacional, con dos plantas , pero que estaba lleno de gente latina. El bar tiene también terraza que seguro que está bien para cuando llegue el verano. Estos sitios de latinos no es que sean muy de mi agrado, pero los Dominicanos estaban entusiasmados y allí estuvimos bailando hasta que cerró.
Esta semana hago un año en Noruega y sigo muy contento con la experiencia. He conocido, trabajado e incluso he hecho amistad con un montón de gente, Islandeses, Suecos, Daneses y por supuesto Noruegos. La experiencia sigue siendo muy recomendable. Parece que "he sobrevivido" al primer invierno y de momento espero pasar alguno más por aquí. Con lo que me sigo peleando es con el idioma, aunque me he propuesto dedicarle unas horas más de estudio.

