Mostrando entradas con la etiqueta Reykiavik. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Reykiavik. Mostrar todas las entradas

sábado, 4 de abril de 2009

Daoiz en Reykjavik (III)- Islandia en bancarrota

Más de un año después he vuelto a viajar a Reykjavik. Aunque creo que ya he estado en Islandia cinco o seis veces es el tercer post que escribo. Tenía mucha curiosidad porque Islandia ha sido todos estos meses el más claro ejemplo de país que hace mal las cosas y quiebra en esta crisis financiera. Quería ver la ciudad, y si seguía dando esa impresión de riqueza, pues hasta hace poco era según Naciones Unidas el país donde mejor se vivía del mundo. Los Islandeses a veces eran incluso un poco arrogantes, muy orgullosos de lo que habían conseguido hacer con su país.
La verdad es que las cosas no han cambiado tanto como esperaba. Los vuelos estaban igual de llenos y no me parece haber visto menos Islandeses en bares y restaurantes. Quizás es que esperaba encontrármelo todo vacío. El único sitio donde he notado menos gente ha sido en el hotel. Los precios han bajado también y a pesar de que la corona se ha devaluado más de un 50%, no es un chollo tampoco. Mucho más barato que antes desde luego, que era una locura, incluso para mi que vivo en Oslo.
He hablado con muchos Islandeses y el tema de la crisis es recurrente.Las opiniones son algo diferentes, por resumirlas un poco:
-La crisis solo afecta a los que han pedido sus hipotecas en divisas extranjeras.
-La crisis solo afecta a los jóvenes.
-Lo peor está por llegar.
A día de hoy , los tipos de interés están sobre el 17% y la inflación cerca del 15%. Los 300 mil habitantes de Islandia en teoría deben hoy cerca de 250 mil millones de euros (es decir, casi un millón de euros por habitante). Según leo, aunque hay muchos culpables, sobretodo el principal ha sido su banco central. El país ha seguido una política monetaria basada en contener la inflación y eso implicaba aumentar los tipos de interés. Parece que esto tiene más sentido en la zona Euro, pero en el caso de Islandia hizó que mucha gente apostara por la corona Islandesa para obtener mayor rentabilidad. La corona subió rápidamente, dando a los islandeses una falsa ilusión de riqueza, que si me compro un Mercedes, un Porche o un Hummer, de los que he visto muchos en Islandia. El resultado ha sido una burbuja, hasta que ha llegado la explosión.
En fin, por terminar con mejor sabor de boca, esta vez me han invitado a cenar en el restaurante The Pearl (Perlan), del que os dejo la foto y que es sin duda un buen sitio para darse un homenaje. Tienen un menú de cuatro platos que ahora es ya bastante asequible. El restaurante es giratorio, parecido al de Nueva York Marriot Marquis y se cena mejor. Tarda unas dos horas en dar la vuelta y puedes ver todo Reykiavik durante la cena.

lunes, 11 de febrero de 2008

Daoíz en Reykiavik (II)


La semana pasada estuve otra vez en Reykiavik. Ha sido una semana bastante dura, con mucho trabajo, pero Islandia es un sitio muy especial, al que no me importa en viajar. Ya conté que es diferente, y que casi parece otro planeta, como Lanzarote, pero cubierto de hielo.
Es impresionante pensar lo que han conseguido desde que en el año 874 llegaron los primeros habitantes desde Noruega. Otros habían vivido allí antes, pero no se quedaron... pasar unas semanas en invierno en aquella época desde luego que le debía de quitar las ganas al más valiente. Yo tenía el vuelo de vuelta el viernes, y debido al temporal lo cancelaron y tuve que volver un día más tarde. Ya en Diciembre hacía mucho viento, pero esta vez aún más, además se juntaba con una tormenta de nieve, incluso el Sábado, cuando el avión estaba parado, se sentía bastante la tormenta. Ellos dicen: ¿Qué esperas? Estamos en el medio del Atlántico. Aunque no se quejan mucho, han tenido un invierno muy malo.
Mucho ha pasado desde que llegaron los primeros noruegos, y este año precisamente han desbancado a Noruega como el mejor país para vivir del mundo, teniendo en cuenta esperanza de vida, educación y PIB per capita. La economía depende principalmente de la pesca, en la que se basan el 70% de las exportaciones.
En su historia hay algunas cosas curiosas, como que la cerveza fue ilegal hasta el año 1989, aunque no otras bebidas como el vino, el vodka o el Brennivín que es la bebida nacional, un licor bastante fuerte destilado de la patata, también llamado Black Death (Muerte Negra).
En dos semanas tengo que volver, espero que el tiempo sea mejor para continuar visitando la Isla.

lunes, 3 de diciembre de 2007

Daoíz en Reykiavik


Pues el motivo de no haber escrito mi post semanal es que la semana pasada estuve en Islandia. Estaba pensando al volver ayer a Oslo, que Noruega, al menos en su capital , no cumple los tópicos de país Nórdico tan bien como Islandia. En Islandia hace mucho frío, aunque la temperatura es parecida a la de Oslo, hace un viento que te mete el frío en los huesos. Islandia en invierno es muy oscura, apenas hay luz durante el día y tienes la sensación de que siempre es de noche, porque cuando es de día parece un anochecer. Y además es muy cara, creo que más cara que Noruega, a la que acaba de desbancar como mejor país del mundo para vivir. A pesar de todo esto no deja de ser un lugar encantador y que merece la pena visitar. No me importaría vivir allí uno o dos años, pero para más tiempo creo que se tiene que hacer muy duro en los inviernos. Sino me equivoco es la capital más septentrional del mundo.
En mi caso tenemos un cliente allí, así que me aproveché el viaje que tenía programado para quedarme el fin de semana y visitar la isla.
Siguiendo los consejos de Jose que me ayudó a confeccionar una ruta diurna (y nocturna también) , me pasé por la Golden Route (Geysir& Gulfoss), con un viaje organizado por Iceland Excursions .Gulfoss es una cascada espectacular en dos saltos, una de las más grandes de Europa y Geysir, ha dado nombre al fenómeno que se produce cuando el agua hirviendo sale en chorro desde un agujero en la tierra. Para mi que estuve solo, me mereció la pena seguir la excursión organizada, aunque puede ser una buena idea el alquilarse un coche si vas en un grupo.
El Domingo ya a mi aire me fui a pasar la mañana y bañarme a la que creo que es la principal atracción turística de Islandia, la Blue Lagoon .Es la laguna que veis en la foto, una laguna de aguas termales que está a unos 40 grados de temperatura, pero al aire libre. Esta última excursión ha sido lo que mas me ha gustado. Hay autobuses que van desde el aeropuerto a la Blue Lagoon, que está a unos 20 minutos del aeropuerto y al revés, con lo cual es una buena idea si hay tiempo, dejarlo para el final y pasarse por allí unas horas antes de coger el avión. También hay autobuses de Iceland Excursions que te llevan desde el centro de la ciudad.
Una cosa curiosa es que en Islandia las piscinas al aire libre abren todo el año, y se puede dar el caso de que este nevando y la gente se esté bañando. Yo estuve el Sábado por la mañana en una y estaba en bañador andando sobre hielo. También como curiosidades, hay un interés muy grande por las últimas tecnologías. Lo había comentado con mis compañeros antes de ir , que siempre están pendientes de tener los últimos adelantos. Por ejemplo, el Sábado en la piscina, utilizaban ya un sistema de reconocimiento del iris, es decir nada de tarjetas, lo cual es es muy útil y yo no había visto hasta ahora. También he leído estos días que van a ser el primer país del mundo en abrir una gasolinera de hidrógeno.
En cuanto a bares y restaurantes, pues lo principal está todo en la calle Laugavegur o perpendiculares (Jose dixit) . Estuve cenando en el cafe Sólon, en Thorvaldsen el menú Navideño y tomando unas cervezas en el Barinn el viernes y en el Sirkus y Kaffibarinn el Sábado. Además y más en mi estilo me pasé por el Vegamot y el Prikid. Para salir hay que tener en cuenta que los bares Islandeses siguen los horarios españoles, lo cual está muy bien.
Sobre los restaurantes, en todos los sitios donde comí, comí muy bien. La cantina del cliente de mi empresa era muy buena, nada compable con la nuestra aquí, el Vistro del hotel muy bueno, y en los restaurantes a los que fui, se comía muy bien también.